Reproducir vídeo

Un día la veré | Canto a la Virgen María

En 1853, el padre Pierre Janin (1824-1899) compuso un canto a la Santísima Virgen titulado «J’irais la voir un jour», cuya traducción actual al español es “Un día la veré”. Este sacerdote francés, perteneciente a la Congregación de los Padres Maristas, había atravesado una grave enfermedad durante 1846. Tras la aparición de la Virgen en La Salette, Francia, que tuvo lugar ese mismo año, el joven Pierre Janin quedó curado de su enfermedad. Prontamente atribuyó el hecho a la intercesión de la Madre de Dios y, como signo de su profunda gratitud para con ella, decidió componer este canto en su honor. Hoy en día, varios países lo incluyen en su repertorio tradicional. Aunque en algunos casos el texto ha sido modificado, cada una de sus versiones continúa expresando el anhelo de encontrarse con la Virgen María en el cielo.

La producción de Canto Católico y su plan de orquestación

En esta producción se decidió que los instrumentos para acompañar al canto fueran muy reducidos en cantidad para manifestar un cierto sentido de austeridad. Por eso, el arreglo musical ha sido compuesto en la tonalidad de Re mayor y para el siguiente orgánico: tenor solista, coro de voces mixtas, flauta, violín, violonchelo y guitarra.


1.
Un día la veré con himnos de alegría,
las glorias de María dichoso cantaré.

«Un día la veré» comienza con una introducción instrumental que presenta un trabajo de imitación basado en la melodía del texto «y la contemplaré», presente en el estribillo. Esta introducción comienza con la flauta y termina con el violonchelo. A partir de allí, la primera estrofa inicia con el solista acompañado de la guitarra, que realiza pocos movimientos. Ella mantiene el bajo en la nota Re (lo que en música se le conoce como “nota pedal”). Con ello, buscamos expresar la idea de que el ser humano anhela estar en el cielo junto a María, mientras aún se encuentra con los pies en la tierra.


Un día al cielo iré y la contemplaré

un día al cielo iré y la contemplaré

Poco a poco, la guitarra adquiere movimiento en la figuración de sus arpegios durante el primer estribillo. Posteriormente, se presenta un breve interludio que facilita la transición hacia la segunda estrofa.


2.
 Un día la veré, es el cantar del alma
que calma los tormentos y aliento da a mi fe

En la segunda estrofa, el solista continúa cantando el texto mientras que en el fondo el coro entona un vocalizo, creando así un colchón armónico para el solista. Al mismo tiempo, se produce un hermoso diálogo entre el solista y el violín, donde este último responde con una figuración melódica que alterna entre notas ascendentes y descendentes. Estas notas reflejan la elevación del alma que se produce al cantar mientras que, desde el cielo, desciende la gracia que da aliento a la fe de los hombres por medio de María.

 

Un día al cielo iré y la contemplaré
un día al cielo iré y la contemplaré

En el segundo estribillo, el coro se une al solista con una armonía a cuatro voces. Hacia el final del estribillo, el solista queda solo, clamando en soledad: “y la contemplaré”. Es el alma que ruega a María, desde lo más profundo de su ser, que le permita compartir su gloria. A continuación, se presenta otro interludio instrumental, esta vez un poco más extenso y con temas melódicos reconocibles que imitan el mismo canto.

 

3. Un día la veré en la radiante gloria, 
con himnos de victoria su nombre ensalzaré.

La tercera estrofa comienza con un diálogo entre dos coros: los contraltos y tenores se enfrentan a las sopranos y bajos, quienes responden a modo de eco las palabras pronunciadas anteriormente. Este diálogo culmina finalmente en la expresión “su nombre ensalzaré”, resaltada por las notas agudas de las sopranos, que cantan una octava más alta de lo habitual en la melodía.

 

Un día al cielo iré y la contemplaré.
Un día al cielo iré y la contemplaré.

En el tercer estribillo, los instrumentos refuerzan el coro para que el mensaje del texto se pueda apreciar con claridad. Luego, se presenta un último interludio, más extenso que el anterior. Esta vez, el interludio incluye un proceso de modulación que se desarrolla a través del diálogo entre el violín y el violonchelo. Este culmina con una hemiola que, gracias al proceso armónico, cadencia en la tonalidad de Fa mayor, preparando la entrada del siguiente estribillo.

 

Un día al cielo iré y la contemplaré.
Un día al cielo iré y la contemplaré.

Las palabras “un día la veré y la contemplaré” son pronunciadas nuevamente por el coro a cuatro voces y el solista, quien realiza un contracanto en las notas más agudas de su registro. Todos los instrumentos comienzan a realizar figuraciones en sus notas, acelerando el ritmo para alcanzar el clímax cuando el solista canta ‘día’. Luego, el coro canta a capela ‘y la contemplaré’, para finalizar la pieza apoyándose en los instrumentos musicales.

 

Texto completo del canto

El texto que se eligió para esta nueva producción de Canto Católico es el siguiente:

 

Un día la veré con himnos de alegría,
las glorias de María dichoso cantaré.

Un día al cielo iré y la contemplaré.
Un día al cielo iré y la contemplaré.

Un día la veré, es el cantar del alma
que calma los tormentos y aliento da a mi fe.

Un día al cielo iré y la contemplaré.
Un día al cielo iré y la contemplaré. 

Un día la veré en la radiante gloria, 
con himnos de victoria su nombre ensalzaré.

Un día al cielo iré y la contemplaré.
Un día al cielo iré y la contemplaré.

 

Esperamos que esta nueva producción de Canto Católico pueda ayudarlos a contemplar a Cristo con los ojos de la Santísima Virgen María.

Partituras, letra y acordes de «Un día la veré»: Haz click aquí

Juan Guillermo Negrete

Juan Guillermo Negrete

Compartir en

Facebook
Twitter

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Descarga las partituras de este y todos nuestros cantos:

Posts recientes

Social Media

Posts relacionados

Un día la veré

Un día la veré | Canto a la Virgen María En 1853, el padre Pierre Janin (1824-1899) compuso un canto a la Santísima Virgen titulado «J’irais la voir un jour»,

Himno a la Virgen de Guadalupe

Himno a la Virgen de Guadalupe | Canto a la Virgen María La inspiración de nuestra Madre Desde hace algunos años, Dios puso en el corazón de la Fundación Canto

Virgen Santa, Dios te eligió

Virgen Santa, Dios te eligió La obra «Virgen Santa, Dios te eligió» es la producción audiovisual con la que Canto Católico da inicio a un gran proyecto de catequesis sobre

Quién podrá apartarnos de su amor

Quién Podrá apartarnos de su Amor San Pablo en la carta a los Romanos (Rm 8, 35-39) nos invita a depositar nuestra confianza en Cristo a pesar de todo inconveniente: