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Juan Guillermo Negrete G.

Abril, 2024

Texto: Pierre Janin
Música: Pierre Janin

La producción de Canto Católico y su plan de orquestación

En esta producción se decidió que los instrumentos para acompañar al canto fueran muy reducidos en cantidad para manifestar un cierto sentido de austeridad. Por eso, el arreglo musical ha sido compuesto en la tonalidad de Re mayor y para el siguiente orgánico: tenor solista, coro de voces mixtas, flauta, violín, violonchelo y guitarra.

“Un día la veré con himnos de alegría,
las glorias de María dichoso cantaré.”

“Un día la veré” comienza con una introducción instrumental que presenta un trabajo de imitación basado en la melodía del texto “y la contemplaré”, presente en el estribillo. Esta introducción comienza con la flauta y termina con el violonchelo. A partir de allí, la primera estrofa inicia con el solista acompañado de la guitarra, que realiza pocos movimientos. Ella mantiene el bajo en la nota Re (lo que en música se le conoce como “nota pedal”). Con ello, buscamos expresar la idea de que el ser humano anhela estar en el cielo junto a María, mientras aún se encuentra con los pies en la tierra

“Un día al cielo iré y la contemplaré
un día al cielo iré y la contemplaré”

Poco a poco, la guitarra adquiere movimiento en la figuración de sus arpegios durante el primer estribillo. Posteriormente, se presenta un breve interludio que facilita la transición hacia la segunda estrofa.

“Un día la veré, es el cantar del alma
que calma los tormentos y aliento da a mi fe”

En la segunda estrofa, el solista continúa cantando el texto mientras que en el fondo el coro entona un vocalizo, creando así un colchón armónico para el solista. Al mismo tiempo, se produce un hermoso diálogo entre el solista y el violín, donde este último responde con una figuración melódica que alterna entre notas ascendentes y descendentes. Estas notas reflejan la elevación del alma que se produce al cantar mientras que, desde el cielo, desciende la gracia que da aliento a la fe de los hombres por medio de María.

“Un día al cielo iré y la contemplaré
un día al cielo iré y la contemplaré”

En el segundo estribillo, el coro se une al solista con una armonía a cuatro voces. Hacia el final del estribillo, el solista queda solo, clamando en soledad: “y la contemplaré”. Es el alma que ruega a María, desde lo más profundo de su ser, que le permita compartir su gloria. A continuación, se presenta otro interludio instrumental, esta vez un poco más extenso y con temas melódicos reconocibles que imitan el mismo canto.

una cámara desenfocada apunta a dos hombres que cantan en una iglesia musica católica
camara filma a un grupo de personas que, dispuestos en distintas bancas de una iglesia, cantan música católica

“Un día la veré en la radiante gloria,
con himnos de victoria su nombre ensalzaré.”

La tercera estrofa comienza con un diálogo entre dos coros: los contraltos y tenores se enfrentan a las sopranos y bajos, quienes responden a modo de eco las palabras pronunciadas anteriormente. Este diálogo culmina finalmente en la expresión “su nombre ensalzaré”, resaltada por las notas agudas de las sopranos, que cantan una octava más alta de lo habitual en la melodía.

“Un día al cielo iré y la contemplaré.
Un día al cielo iré y la contemplaré.”

En el tercer estribillo, los instrumentos refuerzan el coro para que el mensaje del texto se pueda apreciar con claridad. Luego, se presenta un último interludio, más extenso que el anterior. Esta vez, el interludio incluye un proceso de modulación que se desarrolla a través del diálogo entre el violín y el violonchelo. Este culmina con una hemiola que, gracias al proceso armónico, cadencia en la tonalidad de Fa mayor, preparando la entrada del siguiente estribillo.

“Un día al cielo iré y la contemplaré.
Un día al cielo iré y la contemplaré.”

Las palabras “un día la veré y la contemplaré” son pronunciadas nuevamente por el coro a cuatro voces y el solista, quien realiza un contracanto en las notas más agudas de su registro. Todos los instrumentos comienzan a realizar figuraciones en sus notas, acelerando el ritmo para alcanzar el clímax cuando el solista canta ‘día’. Luego, el coro canta a capela ‘y la contemplaré’, para finalizar la pieza apoyándose en los instrumentos musicales.

UN DÍA LA VERÉ, TEXTO COMPLETO DEL CANTO

Un día la veré con himnos de alegría,
las glorias de María dichoso cantaré.

Un día al cielo iré y la contemplaré.
Un día al cielo iré y la contemplaré.

Un día la veré, es el cantar del alma
que calma los tormentos y aliento da a mi fe.

Un día al cielo iré y la contemplaré.
Un día al cielo iré y la contemplaré.

Un día la veré en la radiante gloria,
con himnos de victoria su nombre ensalzaré.

Un día al cielo iré y la contemplaré.
Un día al cielo iré y la contemplaré.

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2 respuestas

  1. Me ha encantado este canto a la virgen… Ese es el mayor deseo de muchos, ganarnos el cielo para poder contemplar su belleza. Gracias canto católico por ese bello apostolado que realizan… El que canta ora dos veces. San Agustín. En mis oraciones.

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