Quién podrá apartarnos de su amor

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Quién Podrá apartarnos de su Amor

San Pablo en la carta a los Romanos (Rm 8, 35-39) nos invita a depositar nuestra confianza en Cristo a pesar de todo inconveniente: ¿Quién o Qué nos separará del amor de Dios?

No sólo la pandemia, no sólo las ideologías políticas. El hombre que se considera cristiano nada en contra de la corriente; se reconoce frágil y en esa pequeñez se abandona confiadamente en Dios, ama profundamente a la Iglesia con sus enseñanzas y sus dogmas. 

Este canto fue compuesto el año 2020 acogiendo el llamado para participar en el concurso de canciones del Disco de Música de Misión País 2021 (Pastoral de la Pontificia Universidad de Chile). Originalmente fue escrito para dos solistas, coro mixto, cuarteto de cuerdas y guitarra. 

Canto Católico ha decidido incluir esta composición en esta producción en el contexto del año a la Familia proclamado por Su Santidad, el Papa Francisco. Creemos que la familia es la base de toda sociedad. La realidad familiar está en plena consonancia con lo que expone San Pablo; las dificultades se viven en cada realidad, desde la concepción de una persona hasta su muerte en este mundo; sin embargo, ¿qué nos podrá separar del amor de Cristo?

Sobre la obra

La propuesta de Canto Católico modifica la versión original del canto para poder expresar con el arte el mismo mensaje que el Papa Francisco entregó a todas las familias del mundo: «La familia es el primer lugar donde se aprende a amar» (25 de junio del 2022. Plaza de San Pedro, Roma).

Se decidió que los cantores sean niños, jóvenes y adultos. Esta diversidad evidencia cada momento de la vida, cada momento del cual nos preguntamos una y otra vez el porqué de tanta dificultad. La instrumentación incluye distintos colores de la orquesta sinfónica.

La estructura de este canto es la siguiente:

  • Introducción instrumental
  • Estribillo
  • Estrofa 1
  • Estribillo
  • Estrofa 2
  • Estribillo
  • Estrofa 3
  • Interludio instrumental
  • Estribillo 4

 

Orquestación

La tonalidad de inicio de esta obra es Si bemol mayor. Desde el primer compás de «Quién podrá apartarnos de su amor» se busca dibujar la intimidad de Dios con el hombre. Este delicado encuentro lo vemos primero por la calidez del arpa junto a un cuarteto de cuerdas y más adelante por la transparencia de una voz blanca.

A medida que la obra avanza se van añadiendo distintos elementos musicales para dar un sentido de direccionalidad. Aparecen también distintos juegos de contraste – por ejemplo, el primer estribillo lo canta una niña mientras la primera estrofa es cantada por un barítono-. 

El segundo estribillo es un coro de niños que se une a la voz de la niña solista para dar la sensación de unidad (la idea que se trabaja desde el punto de vista conceptual es que el mensaje de amor va llegando a cada rincón y cada vez son más personas las que transmiten este mensaje). 

La segunda estrofa esta vez es cantada por una joven solista mientras que las voces blancas sirven como colchón armónico.

El tercer estribillo es cantado por voces blancas a dos partes. Luego de esta sección se puede apreciar una pequeña modulación a la tonalidad de Fa mayor gracias a una resolución excepcional.

En la tercera estrofa sucede lo contrario; esta vez es el coro que hace de colchón armónico para que las voces blancas puedan pronunciar las palabras de San Pablo.

Lo que sigue es el interludio. Todo lo expresado anteriormente se lleva al límite: a lo que ahora ha sido un cuarteto de cuerdas junto al arpa se añaden todos los instrumentos de una orquesta sinfónica. Durante el interludio se realiza un nuevo procedimiento de modulación para poder viajar esta vez a la tonalidad de Sol mayor.

Finalmente, el último estribillo es cantado por todo el coro, incluyendo a niños, jóvenes y adultos y es acompañado por la orquesta sinfónica. Se insiste dos veces en el canto del estribillo para finalizar en un fortissimo, espejo del clamor de un pueblo que alaba a Dios y que pide consuelo durante el tiempo de la prueba.

La propuesta musical de Canto Católico intenta ayudar al auditor a captar que es la Iglesia entera la que canta «Quién podrá apartarnos de su amor». No podemos hacer nada sin Cristo y al mismo tiempo necesitamos de nuestros hermanos para poder brindarnos apoyo y sobre todo de la oración.

Quién podrá apartarnos de su amor

¿Quién podrá apartarnos 

de su amor?

¿Quién podrá apartarnos 

de su amor?

¿La aflicción? ¿La angustia?

¿La persecusión? ¿El hambre?

¿La desnudez? ¿El peligro?

¿Quizás la espada?

¿Quién podrá apartarnos 

de su amor?

¿Quién podrá apartarnos 

de su amor?

Ni la muerte ni la vida,

ni ángeles ni principados, 

ni presente ni futuro

nos apartarán.

¿Quién podrá apartarnos 

de su amor?

¿Quién podrá apartarnos 

de su amor?

Ni potencia ni altura,

ni profundidad ni criatura

podrá apartarnos del amor

de Cristo Jesús.

¿Quién podrá apartarnos 

de su amor?

¿Quién podrá apartarnos 

de su (amor)?

¿Quién podrá apartarnos 

de su amor?

¿Quién podrá apartarnos 

de su amor?

Partituras, letra, acordes y audios de cada voz de «Quién podrá apartarnos de su amor»: Haz click aquí

Juan Guillermo Negrete

Juan Guillermo Negrete

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Descarga las partituras de este y todos nuestros cantos:

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